En la vida cristiana, Dios nos regala momentos especiales donde nos detiene, nos habla y nos dice con claridad: “Quiero darte un nuevo comienzo”. El cambio de año no es solo un número en el calendario; para el creyente es una oportunidad para renovar la fe, sanar el corazón y alinear la vida con la voluntad de Dios.
El pasaje de Isaías 43:15-20 nos muestra a un Dios que se presenta como Creador, Redentor y Hacedor de cosas nuevas, capaz de abrir caminos donde no hay salida y de traer esperanza donde solo había dolor.
“Yo Jehová, Santo vuestro, Creador de Israel, vuestro Rey. Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas… No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.”
(Isaías 43:15-16, 18-19)
En este artículo, reflexionaremos sobre qué necesitas para un nuevo comienzo con Dios en el 2026, a la luz de este pasaje y de ejemplos bíblicos como el de Zacarías.
1. Reconoce quién es Dios en tu nuevo comienzo (Isaías 43:15-16)
Dios inicia el pasaje recordándole a su pueblo quién es Él:
“Yo Jehová, Santo vuestro, Creador de Israel, vuestro Rey.” (v.15)
Antes de hablar de cosas nuevas, de caminos abiertos o de restauración, Dios afirma su identidad:
Él es Santo: no cambia, no falla, no miente.
Él es Creador: tiene poder para hacer surgir algo donde no había nada.
Él es Rey: tiene autoridad sobre tiempos, circunstancias y personas.
Dios abre camino donde no hay salida
“Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas.” (v.16)
Dios recuerda lo que hizo con Israel en el Mar Rojo:
Humanamente no había salida.
Delante estaba el mar, atrás el ejército de Faraón.
Pero Dios abrió camino en medio del mar.
Para este 2026, tal vez ves:
Problemas familiares.
Falta de recursos económicos.
Fracasos pasados que te persiguen.
Miedos que te detienen.
Sin embargo, la Palabra te recuerda:
Dios sigue siendo el que abre camino en el mar.
Sus planes para este nuevo año incluyen mostrarte el camino, guiarte, defenderte y hacer justicia a tu favor.
Reflexión:
¿Estoy comenzando este nuevo año reconociendo que Dios es mi Rey y mi Creador?
¿Creo que Él puede abrir camino en mi situación actual?
2. Deja el pasado y suelta las cadenas del corazón (Isaías 43:18)
Uno de los mayores obstáculos para vivir un nuevo comienzo es seguir anclado al pasado.
“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.” (v.18)
Esto no significa que tengas que borrar tus recuerdos, sino que no te dejes controlar, definir ni detener por lo que pasó.
Personas ancladas por no avanzar
Hay personas que:
Viven añorando “lo que pudo ser”.
No se perdonan errores.
Se definen por sus fracasos.
Cargan resentimientos, culpas, heridas.
Cuando el corazón está anclado al pasado, la persona no camina, no avanza, no crece. Se queda atrapada en:
El fracaso del 2025.
El pecado que cometió.
La puerta que se cerró.
La traición que sufrió.
Pero Dios te dice:
“Hay un nuevo comienzo. No te quedes anclado en lo que pasó.”
Zacarías: un ejemplo de espera y rompimiento de maldición
En el Nuevo Testamento encontramos a Zacarías, sacerdote, hombre justo, pero con una profunda carga:
No tenía hijos.
En Israel, la falta de hijos muchas veces era vista como una especie de maldición o deshonra.
Él cargaba con ese peso en su espalda.
Sin embargo, en el tiempo de Dios, nació Juan el Bautista, y con su nacimiento se rompió esa vergüenza y se manifestó el propósito de Dios.
En tu vida, lo que hoy parece vergüenza, espera o dolor, Dios puede convertirlo en testimonio y propósito. Este 2026 puede ser el año donde Dios rompa cadenas, silencios, estigmas y te haga ver su fidelidad.
Reflexión:
¿Qué recuerdos del pasado necesitas soltar?
¿Qué errores, fracasos o heridas todavía te definen?
¿Estás dispuesto a dejar que Dios sane las heridas del alma y te dé un nuevo comienzo?
3. Abraza las cosas nuevas que Dios quiere hacer (Isaías 43:19)
“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.” (v.19)
Dios no solo te llama a dejar el pasado, sino a creer que Él tiene cosas nuevas para ti.
Dios tiene cosas nuevas para ti en el 2026
Nuevas oportunidades.
Nuevas puertas abiertas.
Nuevos procesos de restauración.
Nuevas experiencias con su presencia.
La clave está en creer y obedecer.
La obediencia trae bendición. Cuando decides:
Volver a congregarte con fidelidad.
Volver a servir a Dios con todo el corazón.
Dejar el pecado oculto.
Perdonar de verdad.
Estás creando un ambiente espiritual para que las cosas nuevas de Dios se manifiesten en tu vida.
Si te caíste en el 2025, levántate en el 2026
Tal vez en el 2025:
Te enfriaste espiritualmente.
Dejaste de orar.
Te apartaste del servicio.
Caíste en un pecado que te avergüenza.
Pero este nuevo año no es para que sigas en el suelo, sino para que aproveches la nueva oportunidad que Dios te da.
Dios es un Dios de redención y de restauración. Este año puede ser para ti un año de restauración.
Reflexión:
¿Qué quieres que Dios restaure en tu vida este 2026?
¿Tu relación con Él?
¿Tu matrimonio?
¿Tu llamado?
¿Tu fe?
4. Dios estará contigo aun en el desierto (Isaías 43:19-20)
Dios no promete una vida sin desiertos, pero sí promete estar contigo en cada uno de ellos.
“Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido.” (v.19-20)
No estarás solo en el desierto
El desierto representa:
Etapas de prueba.
Momentos de soledad.
Escasez.
Preguntas sin respuesta.
Pero Dios promete:
Camino en el desierto: dirección, guía, claridad.
Ríos en la soledad: provisión, presencia, refrigerio.
Aunque enfrentes oposición en el 2026, Dios será tu compañía. Puede que sientas presión, luchas, batallas, pero no estarás solo. Él suplirá lo que necesitas:
Fuerzas en lo espiritual.
Sabiduría para decisiones.
Provisión para tu casa.
“Dios te defenderá este año, Dios hará justicia.”
Dios suplirá tus necesidades
La promesa de “ríos en la soledad” también habla de provisión divina:
Pozo de agua en medio de la sequía.
Recursos en medio de la escasez.
Sostenimiento en medio de la crisis.
Tu parte será buscar primero el Reino de Dios y su justicia, servirle con lealtad y aprovechar la oportunidad que Él te da:
Congrégate con fidelidad.
Sirve al Señor mientras tengas fuerzas.
No desperdicies este tiempo de gracia.
Reflexión:
¿Estoy dispuesto a confiar en Dios en mis desiertos?
¿Creo que Él suplirá mis necesidades en este nuevo año?
5. ¿Qué necesitas para un nuevo comienzo con Dios en el 2026?
A la luz de Isaías 43:15-20 y de lo que hemos visto, un nuevo comienzo con Dios requiere:
1. Dejar el pasado
Soltar culpas, fracasos, resentimientos.
No permitir que lo que pasó te siga definiendo.
Creer que la sangre de Cristo te limpia, perdona y restaura.
2. Sanar la herida del alma
Reconocer que hay áreas heridas: rechazo, traición, decepciones.
Presentar tu corazón al Señor y permitirle que sane.
Buscar ayuda espiritual si es necesario (oración, consejería, acompañamiento).
3. Permitir pensamientos nuevos
Renovar la mente con la Palabra de Dios.
Dejar que el Espíritu Santo cambie estructuras mentales viejas:
“Yo no sirvo.”
“Siempre fracaso.”
“Dios ya no me quiere usar.”
Reemplazarlas por verdades bíblicas:
“Soy nueva criatura en Cristo.”
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
“Dios tiene planes de bien para mí.”
4. Estar dispuesto a confiar en Dios en el 2026
Al final, un nuevo comienzo se resume en una pregunta:
¿Estás dispuesto a confiar en Dios, de verdad, en este 2026?
Confiar en su tiempo.
Confiar en su justicia.
Confiar en su provisión.
Confiar en su restauración.
No sabes todo lo que vendrá, pero sí sabes quién va contigo.
Conclusión
Un nuevo comienzo con Dios no es solo un deseo, es una decisión.
Decisión de dejar el pasado.
Decisión de creer en las cosas nuevas que Dios quiere hacer.
Decisión de caminar por el camino que Él abre en el desierto.
Decisión de confiar en su provisión y en su compañía.
Que este 2026 sea para ti un año de:
Restauración.
Obediencia.
Servicio a Dios.
Fe renovada.
Cosas nuevas en Cristo Jesús.
Dios ya habló:
“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz.”
La pregunta es:
¿Estás listo para tomar su mano y comenzar de nuevo con Él?
