Jaramijó: Destellos gloriosos que nacen en medio de la necesidad

Al segundo mes la ayuda gubernamental comenzó a tomar forma y tal como se preveía la ayuda humanitaria comenzó a disminuir, es lamentable reconocer que si algo tenemos de malo los ecuatorianos es nuestro ímpetu para comenzar cosas pero no terminarlas. En las redes sociales se criticaba a las autoridades mientras que a otros líderes políticos se aplaudía. Nuestra labor no era esa, nuestro sentir como iglesia se hacía más fuerte al saber que teníamos hermanos  nuevos en la fe, los cuales no solo necesitaban de la ayuda humanitaria necesitaban de la ayuda espiritual.

Nos alegraba saber cómo habían reporte de otras iglesias que se habían organizado para llevar ayuda a esta zonas afectadas; sin embargo nos dolía saber que en la gran mayoría de los caso no existía un plan de ayuda continua. En los cultos que siguieron y en el momento de oración fuimos desafiados a formar y apoyar a una iglesia naciente.  Tendríamos una nueva meta ¡Jaramijo necesita de un lugar de adoración!.

Nace una iglesia en Jaramijo

Nuevamente nos enfrentamos a los pocos recursos con los que contamos para poder trasladar la ayuda recogida, el Señor nos mostró una vez más su apoyo proveyéndonos de un furgón en el cual nos trasladamos, partimos nuevamente a las 3 am.  Fuimos recibidos con mucha alegría, algunos de las primeras personas que conocimos en el primer viaje no se encontraban en el refugio sin embargo apenas escucharon que habíamos llegado la noticia corrió y el lugar nuevamente se llenó. Compartimos  un culto lleno de alegría y luego de hacer las respectivas indagaciones se formaron grupos celulares  de estudio; existe un hambre palpable de la palabra de Dios en ellos. Al mismo tiempo otro grupo de nuestros hermanos de Durán comenzó a trabajar con los niños.

La pastora realizo el llamado  a bautizo  y a ello respondieron una familia entera conformado por cuatro personas las cuales nos mostraron el lugar propicio para el bautizo. Ante el cielo y el mar de Jaramijo con paso firme descendieron a las aguas, nuestra hermana Rosa Vera no pudo contener sus lágrimas mientras recibía los abrazos de felicitaciones de nuestra pastora y hermanos del cantón Durán. El regreso fue maravilloso en medio del cansancio se empezaron a entonar alabanzas   y una ligera lluvia nos acompañó  en el camino de regreso no eran nubes tan densas con lo cual los rayos del sol de la tarde se observaba, de la misma forma en como brillaban las nuevas almas de la iglesia naciente en Jaramijo.  Los canticos demostraron nuestra alegría que era inmensa había nacido el Centro Cristiano Elohim Jaramijo.